ÁLVARO RÍOS
En el corto a mediano plazo habrá déficit y pugnas por el gas de Bolivia y más importaciones de GNL a Argentina y/o Brasil. Esto debido a que los tres países suspendieron sus ciclos exploratorios. Empero, el escenario de largo plazo para Bolivia sin duda que se está tornando complicado y es la causa para la desesperación
Vamos a conceder incentivos a las petroleras y vamos a buscar hidrocarburos hasta en los parques nacionales protegidos.
Éstas fueron declaraciones recientes de varias autoridades del sector energético boliviano. La desesperación ha llegado y la realidad toca la puerta y hay que tornarse pragmáticos y dejar las nostalgias atrás. A continuación un breve repaso del porque de la desesperación y porque se pretende nuevamente cambiar el ordenamiento jurídico que se había establecido mediante el denominado proceso de nacionalización, para nuevamente atraer inversiones privadas.
Bolivia viene recibiendo elevadísimos ingresos de renta hidrocarburífera fruto de las exportaciones de gas natural y líquidos asociados a Brasil y Argentina. Las exportaciones de hidrocarburos ya representan algo más del 50 por ciento de las exportaciones totales. El primer trimestre del 2013, representaron el 23 por ciento del crecimiento del PIB. En los dos próximos años, las exportaciones e ingresos subirán aún más.
Lastimosamente, Bolivia se ha solidificado nuevamente como un país exportador dependiente de los hidrocarburos y no ha diversificado a fuentes productivas y/o tecnológicas con mucho más alto valor agregado, repitiendo así la historia del pasado con el caucho, el estaño y otras materias primas.
La fuerte renta petrolera que se viene incrementando desde hace algo más de media década es fruto de elevados e irracionales impuestos en boca de pozo, altos precios del petróleo al cual están vinculados las exportaciones de gas natural y el incremento de los volúmenes de exportación a los dos países vecinos. Por ahora los ingresos rentistas mantienen felices al Gobierno, a las regiones y a todos aquellos que reciben renta a raudales. Hay bastante platita para gastar.
Adivina adivinador. Todas estas exportaciones son de reservas descubiertas hace más de una década atrás y no se ha repuesto ni se está reponiendo moléculas con nueva exploración. Esto en un país que como hemos visto básicamente respira gas natural. Los principales campos están entrando en declinación y serán compensados en algo por la entrada de Margarita e Incahauasi en los próximos anos.
Bolivia a partir de este 2015 tendrá un marcado déficit de producción de gas para cumplir con mercados contratados y mercado interno. Este 2015, el déficit estará cercano a los 2 MMMCD. Si nos proyectamos al 2020 la demanda estará situada cerca a los 77 MMMCD y la oferta con desarrollo estará en 39 MMMCD. Si incorporamos los recursos prospectivos y contingentes, la producción podría alcanzar ese año 54 MMMCD. Por lo tanto, ese año, el déficit en el peor de los escenarios es cercano a los 38 MMMCD y en el mejor de los casos es de 23 MMMCD. Mitad de la desesperación viene por este crónico déficit.
Los vecinos con mercado tienen la culpa por la otra mitad de la desesperación. Brasil ha lanzando este año una ronda exploratoria, con un éxito rotundo, que ha comprometido billonarias inversiones en exploración y explotación. Este 2013, se tiene programada otra ronda exploratoria para bloques orientados al gas onshore (convencional y no convencional). Este gas estará destinado principalmente a proyectos integrados en generación de energía eléctrica, uso industrial y de petroquímica (donde el gas boliviano es muy demandado).
También este año, se programada una nueva ronda exclusiva para contratos de producción compartida (production sharing contracts) únicamente para el Pre-Salt costa afuera.
Sin duda que el objetivo de largo plazo es mayor producción de petróleo para el mercado interno y exportaciones, y abundante gas natural para su mercado interno a precios competitivos. Empero, los resultados de la prospección, exploración y desarrollo de estas áreas en Brasil se verán en cinco a 10 años adelante, en caso la geología resulte favorable. Estas rondas se impulsan con una demanda interna de energía creciente, un deficitario mercado de gas natural, marco normativo petrolero adecuado y coherente, seguridad jurídica, una Petrobras competitiva y tecnológica y precios internos competitivos de los hidrocarburos, cosas que Bolivia no tiene.
El otro vecino, Argentina tiene un formidable potencial de gas natural no convencional en Vaca Muerta y muy rico en líquidos asociados que hacen muy atractivo y apetecible su desarrollo conjunto. Está buscando incesantemente conseguir inversiones para desarrollar esta inmensa riqueza pero hasta la fecha la búsqueda ha sido infructuosa, debido a las condiciones macro y el marco jurídico que tiene el país. Empero, mañana alguien se animará a romper el hielo y puede que se detonen billonarias inversiones.
El autor es actual socio director de Gas Energy y Drillinginfo
Tomado de lostiempos-com.bo
