Liberalismo, inmigración y familia
Iván Carrino
A continuación está la transcripción completa de mi charla del Jueves 25 de abril, en el marco del evento ”La Libertad Frente a las amenazas progresista y conservadora”, sobre liberalismo, inmigración y familia.
Es interesante el momento que nos toca vivir hoy. En mi caso particular, 12 años de mi vida, o el 37,5% de ella viví bajo el gobierno del “Socialismo del Siglo XXI” versión peronista. Para un ciudadano de Caracas que tenga mi misma edad, ese porcentaje está en 62,5%.
Para un brasileño, el socialismo del Partido de los Trabajadores también le llevó otro tanto.
Ahora bien, las cosas están cambiando. Bolsonaro en Brasil, Macri en Argentina, Piñera en Chile… Trump en Estados Unidos, VOX y Ciudadanos en España.
Salvo en Venezuela, el socialismo está en franca retirada y muchos liberales y autopercibidos como tales festejan con bombos y platillos. Celebran a Trump, a Bolsonaro, a Abascal… En Argentina no a Macri, por obvios motivos.
Ahora bien, frente a la caída de la izquierda y este auge de lo que podríamos considerar “nueva derecha”, cabe la pregunta de qué rol ocupa el liberalismo?.
El apocalipsis se ha pospuesto

Lee Enochs
En los últimos años, el tema controvertido del calentamiento global y un potencial «desastre climático» ha recibido mucha atención de los medios.
Hay políticos progresistas que ahora argumentan que, a menos que se realicen cambios profundos en la política pública para reducir las emisiones de carbono en todo el mundo, enfrentamos una inminente catástrofe relacionada con el clima en todo el mundo.
Óscar Ortiz, las contradicciones públicas y la corrupción en decretos
Diego Ayo
Óscar Ortiz es un político serio. En su rol de fiscalizador ya investigó lo ocurrido en el Fondo Indígena, CAMC, Evo cumple, taladros, entre otros reportes menores. Y lo hizo con una incuestionable prolijidad técnica. Hoy, con similar rigurosidad, nos acaba de hacer conocer su último informe Las contrataciones directas: facilitando la corrupción. Informe de fiscalización sobre contrataciones directas en los 13 años de Gobierno del Movimiento Al Socialismo, que versa precisamente sobre las contrataciones públicas que se vienen ejecutando desde 2006 hasta la fecha.
¿Vale la pena recuperar la esencia del feminismo?
MARÍA MARTY
“Has recorrido un largo camino, muchacha” decían los avisos publicitarios de Virginia Slims en los años 70. Avisos que mostraban cómo las mujeres se estaban abriendo paso y logrando adueñarse de sus destinos. Mujeres que les gustaba ser mujeres, pero que también querían romper con algunos de los límites retrógrados que hasta ese momento la historia les había impuesto.
Cuando de chica veía estos avisos, me gustaba lo que proyectaban: mujeres femeninas y valientes al mismo tiempo, dueñas de esa cuota necesaria de rebeldía como para lograr una meta ambiciosa. Si bien leí la novela “La Rebelión de Atlas” recién en los 80, hubiera podido fácilmente asociar ese ideal femenino con un personaje como Dagny Taggart y con una frase que su autora, Ayn Rand, escribió: “La pregunta no es quién me lo permitirá, sino quién me detendrá.”
El mayor logro del feminismo fue, sin dudas, el reconocimiento político de los derechos individuales de la mujer, que marcó la igualdad de la mujer y del hombre ante la ley. Miremos alrededor por un instante y veamos la cantidad de mujeres que actualmente hacen de su vida lo que desean, que son independientes, que han cumplido sus sueños. La gran meta de aquellas mujeres rebeldes fue cumplido, al menos en una parte del mundo.
Quizás ese fue el motivo por el cual (como a un barco que ya llegó a puerto), el movimiento fue abandonado por quienes originalmente le habían dado su rumbo.
James Buchanan, premio nobel de economía, escribió acerca del liberalismo:
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