Por qué los gobiernos odian la descentralización y el «control local»
RYAN MCMAKEN
En las últimas décadas, muchos han afirmado que los avances en las comunicaciones y el transporte eliminarían las diferentes características políticas, económicas y culturales peculiares de los residentes de las distintas regiones de Estados Unidos. Es cierto que la diferencia cultural entre un mecánico rural y un barista urbano es menor hoy en día que en 1900. Sin embargo, las recientes elecciones nacionales sugieren que la geografía sigue siendo un factor importante para comprender las muchas diferencias que prevalecen en las distintas regiones de los Estados Unidos. Los centros urbanos, los barrios suburbanos y los pueblos rurales todavía se caracterizan por ciertos intereses culturales, religiosos y económicos que apenas son uniformes en todo el paisaje.
10 razones por las cuales el salario mínimo no funciona
MARK J. PERRY
Los economistas están generalmente de acuerdo en que los aumentos del salario mínimo, especialmente los grandes aumentos a 15 dólares por hora como en Seattle, reducirán las oportunidades de empleo para los trabajadores no calificados.
A pesar de los inevitables resultados negativos que seguramente surgirán de un salario mínimo de 15 dólares – ya hemos visto efectos negativos en la industria de los restaurantes de Seattle – los políticos y los sindicatos parecen decididos a participar en una actividad que podría describirse como un «deseo de muerte económica».
Aislacionismo vs. Globalismo (Parte 1)
CARLOS ALBERTO MONTANER
No es nada nuevo. Un alto porcentaje de la sociedad norteamericana invariablemente ha sido partidaria del aislacionismo. Tal vez fue eso lo que defendió George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, cuando dijo en su larga carta de despedida del poder, el 17 de septiembre de 1796, desde Filadelfia, donde entonces estaba la casa de gobierno:
“Europa tiene un número de intereses primarios que no tienen relación alguna con nosotros, o si las tienen es muy remota. De aquí resulta, que debe hallarse envuelta en disputas frecuentes, que son esencialmente ajenas a nuestros negocios. Sería, por consiguiente, una imprudencia que nos implicásemos, sin tener un interés, en las vicisitudes comunes de su política, o en las combinaciones y choques de sus amistades o enemistades”.
Tal vez George Washington tuvo razón. EE UU. era entonces una nación que ocupaba sólo un fragmento de la zona atlántica, dividida en 13 Estados más o menos independientes, por cuya supervivencia nadie, en su sano juicio, apostaba un céntimo.
Liberalismo vs. Conservadurismo
MARIO VARGAS LLOSA
El siguiente texto es un extracto del libro "La Llamada de la Tribu" del mismo autor titulado "Por qué no soy un conservador"
Como colofón de The Constitution of Liberty figura un ensayo titulado “Why I Am Not a Conservative” (“Por qué no soy un conservador”), que había leído el año 1957, en el décimo aniversario de la Mont Pelerin Society. En él Hayek explica la diferencia entre un liberal y un conservador, algo imprescindible en nuestra época, cuando la izquierda suele empeñarse en confundirlos. Es un texto capital en el que se precisa cuál es la línea ideológica, moral y cívica en que, pese a compartir muchas cosas, el liberalismo está esencialmente distanciado del conservadurismo. Y en qué coinciden muchas veces, aunque están en extremos opuestos, los conservadores y los socialistas, que se creen adversarios incompatibles.
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