TEÓFILO CABALLERO
El hecho de que Bolivia después de casi un siglo hubiese emitido Bonos Soberanos en la Bolsa de Valores de New York, el centro del capitalismo mundial, ha causado mucho revuelo en determinados círculos ya sean académicos o políticos del país. Sin duda que es un hecho importante que Bolivia se campee por los predios que representan al mismísimo sistema capitalista que tanto “detesta” la actual elite gobernante.
Cualquier país para financiar su inversión o su presupuesto público tiene dos fuentes de financiamiento esenciales:
a) Deuda Interna, que son préstamos que realiza el gobierno del sistema financiero nacional, o sea, se consume los ahorros de los ciudadanos que depositaron su dinero en los bancos. En el caso de Bolivia hay una deuda muy importante que bordea los $us. 3000 millones a las AFP. En honor a la verdad fue contraída durante los gobiernos neoliberales para financiar las pensiones de los jubilados del anterior sistema estatal; aunque el actual gobierno también siguió con esa política de endeudamiento.
b) Deuda externa, que son préstamos de organismos multilaterales (BM, CAF; BIF y otros) para financiar proyectos específicos, y también los préstamos de los países amigos. La cooperación internacional cambió su política de préstamos después de la crisis de la deuda en los años 80, ya que muchos países no pudieron honrar sus obligaciones, puesto que sus gobernantes despilfarraron sus recursos.
En la actualidad recurrir a recursos de estas fuentes implican que el país solicitante de dinero debe presentar proyectos a diseño final con estudios de impacto ambiental y social puesto que se busca que la gente se beneficie de esa inversión. Adicional a esto, el ministro Arce ha señalado que el tiempo de desembolso “demora casi dos años desde su pedido hasta su desembolso” puesto que el país solicitante debe presentar requisitos de cumplimiento y cronogramas de ejecución
Queda claro que la tercera fuente de financiamiento entonces es la emisión de Bonos Soberanos en la Bolsa de Valores de Nueva York, o también démosles otro nombre, “endeudamiento soberano”. Veamos dos justificaciones para el endeudamiento desde el órgano ejecutivo:
Si la emisión “es solo para insertar a Bolivia en el contexto internacional” versión inicial de ejecutivosdel área económica del gobierno, ¿porque se lo hizo si hay superávit fiscal y abundantes reservas (RIN) en el Banco Central (BCB)?. Si es así, los $us. 500 millones deben ingresar a las RIN del BCB. El BCB invierte las RIN en el extranjero incluidas las reservas de oro a una tasa promedio de 0.75% que fue el retorno obtenido en 2011. O sea que el Gobierno paga por los bonos una tasa de 4.875% y ganaría 0.75%?; entonces el Banco Central perdería dinero todos los años si es que el propósito es solo para insertar a Bolivia en el mercado internacional. Veamos la siguiente fórmula que muestra el pago de intereses en forma anual y a 10 años que es el plazo de vencimiento de los bonos soberanos:
Costo anual del préstamo =$us. 500.000.000 * 4.875% *360 = $us. 24.375.000
360
Por lo mostrado anteriormente el costo que pagará Bolivia por la emisión de Bonos a 10 años sería de $us. 243.750.000, o sea que se pagaría un 49% adicional a la deuda de los $us 500 millones. El interés anual sería de $us. 24.37 millones.
La segunda justificación es que “es para inversión en carreteras y proyectos productivos”. Si es así, entonces el gobierno debería presentar a la Asamblea Legislativa Plurinacional el detalle de proyectos a los que se destinarán estos recursos. Y lo debería hacer, porque es una deuda que vamos a pagar los 10.6 millones de habitantes que vivimos en el país más los que van a nacer en la presente década. Le cedemos la palabra a los honorables asambleístas plurinacionales.
Si no lo hace, entonces los “bonos soberanos” se convertirán en un “Gasto Soberano”. Queda claro que recurrir a los organismos internacionales no es favorable al poder ejecutivo por los requisitos y avances de ejecución que solicitan y que al parecer incomodan bastante. Aunque si, las tasas que cobran estos organismos es mucho menor que lo que el país pagará a los acreedores internacionales.
Toda vez que el gobierno sabe que abrió una nueva fuente de financiamiento aprovechando que el país ha mejorado en la calificación de Riesgo País gracias a la estabilidad macroeconómica demostrada con el superávit gemelo en balanza de pagos, elevadas RIN, crecimiento de las exportaciones (el efecto precio es importante), sistema financiero muy sólido, importantes avances en la bolivianización y superávit fiscal, fruto de problemas en la ejecución de recursos de parte de las gobernaciones, municipios, universidades públicas, empresas del gobierno y algunos ministerios; tenemos la certeza que la emisión de Bonos bolivianos en Nueva York será algo frecuente en el mediano plazo, o sea el gobierno logró encontrar una nueva forma de endeudamiento soberano.
