El emprendimiento al estilo austriaco explica gran parte del crecimiento de China
HUNTER HASTINGS
Zhang Weiying es un profesor chino de economía que «se encontró» con la Escuela austriaca de economía. En un artículo publicado en el Economic Observer el 4 de septiembre de 2017, hizo estos puntos:
— La Escuela austriaca de economía es la mejor teoría del mercado.
- Estudia el mercado actual.
- Concede a la iniciativa empresarial un estatus central.
- Entiende el crecimiento económico como un proceso continuo de innovación.
— Por el contrario, la economía neoclásica no es una buena teoría del mercado.
- Estudia un mercado imaginario contenido en los ordenadores de los economistas.
- Ignora el emprendimiento.
- No puede decirnos la verdadera causa del crecimiento económico.
¿Puede enseñarse la virtud?
JOSE AZEL
El Índice de Percepción de la Corrupción, publicado anualmente por Transparencia Internacional, mide los niveles percibidos de corrupción del sector público en 180 países. El informe de 2018 muestra que la vasta mayoría de países evaluados están haciendo poco o ningún progreso reduciendo la corrupción. Analizado por regiones, el informe muestra Europa occidental como la menos corrupta, y África subsahariana como la peor.
Delia Ferrara, directora de Transparencia Internacional, explica: “Nuestra investigación establece un vínculo claro entre tener una democracia saludable y combatir exitosamente la corrupción en el sector público. La corrupción es más propicia a florecer cuando los fundamentos democráticos son débiles. Esto queda claro en los casos de regiones con las menores calificaciones, como África, Europa del Este, Asia Central, y Medio Oriente, donde muchos países luchan con instituciones inefectivas y débiles valores democráticos.
Traigo a discutir la corrupción con nuestros lentes contemporáneos, un tema presentado por Platón alrededor del 402 A.C. en su diálogo de Meno. El diálogo comienza con Meno preguntando a Sócrates si la virtud puede enseñarse. La pregunta también nos concierne, como padres, cuando buscamos inculcar valores en nuestros hijos.
¿Por qué fracasó Macri?
JUAN RAMON RALLO
Mauricio Macri ha sufrido una contundente derrota en las elecciones primarias para la selección de los candidatos de los comicios presidenciales del próximo octubre. La brecha entre el peronismo y el oficialismo es tal que resulta difícilmente reversible en apenas dos meses, de modo que todo apunta a que Macri abandonará la Casa Rosada en muy poco tiempo. Quien tuvo la ocasión de desmontar el andamiaje clientelar-peronista se marcha con el rabo entre las piernas debido al fracaso de su política económica.
Pero ¿qué fracasó exactamente en los planes económicos de Macri? ¿Por qué no funcionaron? En su momento, ya tuve ocasión de explicar que, a la mayoría de los efectos, Macri era un Rajoy a la argentina pero sin el respaldo del Banco Central Europeo. Pero, con tal de clarificar el asunto, resumamos el problema al que se enfrentaba la economía argentina en 2015, así como la receta que venía aplicando el peronismo y las soluciones que podrían haberse implementado desde posiciones sensatamente socialdemócratas o desde posiciones liberales:
Sobre el voto obligatorio
ALFREDO BULLARD
Cuando lea esta columna, ya habrán jugado Perú y Brasil. ¿Estamos todos entusiasmados? No. Hay muchas personas (más de las que se imagina) a las que no les interesa el fútbol. ¿Tendrá sentido sacar una ley que multe a aquellos peruanos que no vean el partido? Parece que no. Carece de objeto obligar a otros a participar en lo que no les interesa.
Pero vayamos un poco más allá. Imaginemos que se decide que el próximo entrenador de la selección será elegido por todos los ciudadanos mediante una elección con voto obligatorio. ¿Elegiríamos al mejor entrenador?
Votarían muchas personas a las que no les interesa el fútbol. A esas personas no les importa si el próximo entrenador es Ricardo Gareca o Héctor Becerril. Un voto desinteresado tenderá a ser un voto desinformado. Las probabilidades de tener a Becerril de entrenador se incrementan si permitimos votar a quienes no les importa el fútbol.
Lo mismo pasa en política. Si obligamos a quienes no les interesa la política a votar, se incrementa la cantidad de voto desinformado. Con ello, aumenta la posibilidad de que se vote por malos candidatos. Y, adivinó, tendrá a Héctor Becerril (y a muchos otros parecidos) en el Congreso.
Page 42 of 57