Políticas públicas

maduroJuan Ramón Rallo

La situación política, económica y social de Venezuela es de colapso absoluto. Frente a una renta per cápita de 18.000 dólares internacionales en 2013, los venezolanos concluirán el presente ejercicio con unos ingresos promedios de 7.400 dólares internacionales. Es decir, en apenas seis años, el nivel de vida de los venezolanos se ha desmoronado alrededor de un 60%: muy por encima de la caída que vivió España durante la Guerra Civil o de la que experimentó EEUU durante su Gran Depresión. Tal es el caos que casi cinco millones de venezolanos han abandonado su patria durante el último lustro: el mayor éxodo de la historia de Latinoamérica.

diversidad genero 1 730x365Franklin López Buenaño

A raíz del fracaso monstruoso del correato y del chavismo en Ecuador y Venezuela, respectivamente, se abre al debate sobre qué mismo es socialismo y si un socialismo light es compatible con la democracia liberal, entendida esta como un sistema político que defiende y garantiza una serie de valores como el derecho a la vida, a la libre expresión, a la propiedad privada (menos ese eufemismo de “con función social”), a la libertad de cultos, a la igualdad ante la ley, la igualdad de contratación, la igualdad de asociación, división e independencia de poderes, alternancia en el poder, respeto a las minorías, y otras más. Este ensayo pretende concluir que el socialismo no es compatible con la democracia liberal. Por supuesto, lo primero es definir qué es socialismo y qué no es socialismo.

Comienzo afirmando que hay una confusión bastante común en este campo. La confusión la resume de maravilla el columnista del diario El Comercio (Ecuador): Rodrigo Fierro Benítez[1]: “Me declaro socialista del siglo XXI, demócrata liberal si de precisiones se trata. No se crea que soy de los pocos: son millones los que abandonaron el marxismo-leninismo ortodoxo, es decir el socialismo real, el de la Unión Soviética”[2]. Seis meses más tarde busca aclarar más su convicción ideológica y dice: “A mi juicio, es el socialismo con libertad el paradigma en nuestros días. El imperio de la Ley, la justicia independiente, la libertad de expresión, la gestión moderadora del Estado, he ahí el socialismo democrático, el del siglo XXI”.[3]

Hassan Rouhani Imran Khan 1920 1George Chaya 

En la mirada europea actual Irán es una problema recurrente que todos desearían resolver. Algunos años atrás, muchos en Europa creían que se había desvanecido en el olvido. Ahora, sin embargo, la pesadilla está de vuelta en escena con tambores de guerra sonando a diario.

Lo cierto es que, aparte del deseo de que el problema deje de ser un problema, la Unión Europea nunca ha tenido una política coherente para lidiar con él. Las mieles de los ocho años de la gestión del presidente Barack Obama en torno al tema de Irán permitieron a los europeos posponer un análisis serio de las relaciones con la República Islámica, pero esas mieles se han esfumado.

drogas violenciaAlejandro A. Tagliavini 

Por tomar un ejemplo, cito a Jorge Galindo que escribió que “si el Estado no tiene el monopolio de la violencia, alguien lo tendrá…”, y sería el caos. Quizás, pero no olvidemos que la violencia induce, por el principio de acción y reacción, más violencia.

O, como decía el filósofo Franz Oppenheimer, “El Estado… es una institución forzada por un grupo victorioso sobre un grupo derrotado, con el propósito de regular… la explotación económica de los vencidos”.

Es decir, sea o no inevitable el Estado –el monopolio de la violencia– debemos tener claro que la paz se conseguirá en la medida en que disminuyamos la violencia y no –incoherentemente– aumentándola, reprimiendo más.