Economía

EDUARDO BOWLES 

Si todo sale bien, en menos de un mes se conocerán los datos del Censo 2012 y uno de los datos más polémicos está relacionado con el empleo, sobre todo con la calidad, pues durante la encuesta del año pasado las preguntas estaban dirigidas específicamente a constatar la cantidad de las personas que en ese momento estaban ejerciendo alguna labor, sin importar su precariedad.

Obviamente en la parte cuantitativa existe el riesgo del error, pero al momento de evaluar calidad, la realidad es mucho más grave. Según los estándares internacionales, un empleo digno tiene que reunir por lo menos cuatro características: estabilidad, salario justo, seguridad social y posibilidades de promoción, aspectos que reúne menos del 20 por ciento de la población económicamente activa del país, según un estudio de la Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo de Acción Social (Unitas).

La mala calidad del trabajo es un aspecto íntimamente ligado a la informalidad, que afecta a casi el 80 por ciento de la economía nacional. Ambos factores han ido deteriorándose al punto que la precariedad del empleo se ha duplicado en la última década. Lo lamentable del caso es que la situación empeora en un momento en el que existe la capacidad financiera para hacer fuertes inversiones en materia productiva, con un enfoque modernizador y dignificante de la mano de obra.

dinero-urgenteÁlvaro Vargas Llosa

Bastó que el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijese que dejará de suministrar droga (más dinero) a la economía el año que viene para que los mercados sucumbieran al síndrome de abstinencia o "mono" monetario.

Quien haya prestado alguna atención a este blog sabrá que llevo algún tiempo expresando alarma por la política de estímulos monetarios que varios países, en especial Estados Unidos, llevan años aplicando para reanimar la economía. Fabricar moneda nunca estimula la economía: lo único que pone en movimiento son las glándulas degustatorias de la especulación. Y tarde o temprano esas políticas conducen a la inflación, a menos que se tenga el coraje de eliminar el dinero que se ha fabricado artificialmente, lo que provocará una nueva recesión.

RICHARD W. RAHN 

Chile y Ecuador proveen un experimento casi perfecto para comparar visiones económicas rivales. En 1980, Ecuador tenía un ingreso per cápita ligeramente superior que el de Chile. Durante los últimos 33 años, Ecuador ha más que triplicado su ingreso per cápita, pero durante el mismo periodo Chile aumentó su ingreso per cápita por un factor de más de 6. Chile ahora tiene el ingreso per cápita más alto de Sudamérica y la gran mayoría de sus ciudadanos ahora disfrutan de un estilo de vida de clase media. ¿Por qué a Chile ha prosperado mucho más que Ecuador?

Chile y Ecuador son países hispanoparlantes y sudamericanos ubicados en la costa del Océano Pacífico. Tienen poblaciones de tamaño similar (15,4 millones en Ecuador y 17,2 millones en Chile). Ecuador tiene importantes reservas petroleras, y su petróleo representa más del 50 por ciento del valor exportado por el país. Chile tiene gigantescas reservas de cobre que constituyen alrededor del 19 por ciento del valor exportado por ese país. Ambos países son democracias con sistemas económicos en gran medida capitalistas. Chile, sin embargo, atravesó un proceso radical de reformas de libre mercado hace más de tres décadas, mientras que Ecuador siguió un modelo más común y semi-estatista.

La principal diferencia entre las rutas que los dos países eligieron se centra en la libertad económica y el tamaño del Estado. En 1980, Chile se ubicaba en la posición 60 en términos de libertad económica, pero ahora es la décima economía más libre del mundo. En cambio, Ecuador se ubicaba en la respetable posición 33 en 1980, pero ahora ha caído a la miserable posición 126 en el ranking de libertad económica. Mientras que Chile se adhirió al Estado de Derecho y aseguró considerablemente los derechos de propiedad, Ecuador todavía sigue sumido en la corrupción y sufre de derechos de propiedad muy inciertos. El presidente ecuatoriano Rafael Correa declaró un default sobre la deuda externa del país en 2008 y luego hizo una subasta reversa en 2009 para colocar gran parte de la emisión de deuda a una tasa severamente reducida, a costa de los tenedores de los bonos. Como era de esperarse, estas acciones redujeron considerablemente la inversión extranjera en Ecuador. Los chinos ahora son los principales acreedores extranjeros del Estado ecuatoriano.

ARMANDO MÉNDEZ

Dos son los principales instrumentos económicos que tiene la política económica en cualquier país del mundo y que son la política fiscal y la política monetaria. Por tanto, son los instrumentos que tiene todo gobierno para asegurar que toda economía nacional se mueva en un situación de equilibrio macroeconómico. Esto quiere decir que la demanda agregada de bienes y servicios de la economía debe ser satisfecha adecuadamente por la oferta también agregada. Ambas, por tanto, tienen como propósitos centrales que la economía se mueva en una situación de pleno empleo, dada su estructura económica, junto a una relativa estabilidad de precios, o lo que es lo mismo decir, una tasa de inflación baja y del orden del 2 por ciento anual.