Políticas públicas

carnaval 1HUGO BALDERRAMA

Cuando Luis Arce Catacora tomó el poder en noviembre del 2020, anunció un plan de acción para enfrentar la pandemia y retomar el camino del supuesto «milagro económico». Pero hasta la fecha no se ven acciones claras por parte del gobierno para enfrentar el COVID19 -incluso nos pidió aguantarnos- y el programa económico es sólo una continuidad de los errores que se cometieron entre el 2006 y el 2019.

Pero antes de continuar es necesario aclarar algo.

El milagro económico boliviano no era nada más que la suma de tres burbujas. Como magistralmente lo describe el economista Mauricio Ríos García.

La primera burbuja inicia cuando el Estado boliviano se apropia de los hidrocarburos y toda su cadena productiva. Para luego gozar de los ingresos que generaba su exportación a precios inéditamente altos. Fenómeno que se originó en la irresponsable manera en que la Reserva Federal (FED) de los EEUU redujo las tasas de interés, además de otras medidas llevadas a cabo por el gobierno federal.

German prisoners marchingHANS F. SENNHOLZ

Los lazos políticos y económicos que ataban a la Unión Soviética durante unos 70 años no pueden desaparecer en un año o siquiera en una década. Dejan sus marcas indelebles no solo en las instituciones políticas y sociales que acompañan a la vida económica, sino asimismo en la psique y las costumbres de la gente. No puede esperarse que una nación que ha soportado durante siglos los dictados de zares y comisarios omnipotentes encuentre su camino hacia la luz de la democracia en unos pocos años.

Una nación que se ha visto privada durante dos generaciones de la propiedad privada en la producción no puede materialmente desarrollar un orden de mercado en pocos meses. Sin un fundamento educativo e ideológico, sin tradición ni experiencia, no puede sorprender que la gran tarea doble de construir la democracia y el capitalismo sea ardua y difícil.

Pocos economistas habían esperado la desintegración de la Unión Soviética desde que Ludwig von Mises demostrara la «imposibilidad del socialismo», en su obra de 1922, Socialismo. Había apuntado que «en una comunidad socialista falta la posibilidad de cálculo económico: por tanto, es imposible evaluar el coste y resultado de una operación económica».

globalismCARLOS ALBERTO MONTANER

No es nada nuevo. Un alto porcentaje de la sociedad norteamericana invariablemente ha sido partidaria del aislacionismo. Tal vez fue eso lo que defendió George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, cuando dijo en su larga carta de despedida del poder, el 17 de septiembre de 1796, desde Filadelfia, donde entonces estaba la casa de gobierno:

“Europa tiene un número de intereses primarios que no tienen relación alguna con nosotros, o si las tienen es muy remota. De aquí resulta, que debe hallarse envuelta en disputas frecuentes, que son esencialmente ajenas a nuestros negocios. Sería, por consiguiente, una imprudencia que nos implicásemos, sin tener un interés, en las vicisitudes comunes de su política, o en las combinaciones y choques de sus amistades o enemistades”. 

Tal vez George Washington tuvo razón. EE UU. era entonces una nación que ocupaba sólo un fragmento de la zona atlántica, dividida en 13 Estados más o menos independientes, por cuya supervivencia nadie, en su sano juicio, apostaba un céntimo.

social responsibilityJAVIER PAZ GARCIA

Este mes se cumplieron 50 años desde que el Nobel de economía Milton Friedman publicara un artículo en el New York Times indicando que la responsabilidad social de una empresa es incrementar las ganancias (1). Hoy se escucha de capitalismo consciente, de responsabilidad social empresarial y cosas por el estilo y por ejemplo la consultora McKinsey en su articulo From there to here: 50 years of thinking on the social responsability of business (2) aboga por empresas que buscan el beneficio de todos los interesados: clientes, empleados, proveedores, comunidades y accionistas. Como advierte la revista The Economist en su edición del 17 de septiembre, tal postura puede estar plagadas de elecciones casi imposibles (What is stakeholder capitalism? (3)).