Fuente: editorial de eldeber.com.bo
El presidente Evo Morales anunció que su Gobierno ha decidido crear ‘delegados presidenciales’ en todo el país para garantizar el cumplimiento de las metas del bicentenario, es decir para 2025. En este anuncio podría estar la explicación del incremento en un 19% del presupuesto destinado al gasto público para este 2013, que es un año preelectoral. Es decir, que el país está en puertas de un incremento todavía mayor del gasto público, que se suma al aumento desmesurado que tuvo en los últimos años. Hasta ahora, el Gobierno había justificado este incremento del gasto corriente diciendo que se trataba de dotar a las empresas recién nacionalizadas del personal que requieren para poder operar de manera eficiente.
JUAN RAMÓN RALLO
Suele decirse que a los socialistas les gustan tanto los pobres que los crean a millares. Es posible, pero el socialismo sólo está vinculado al estudio de la pobreza por aquello de la pauperización del proletariado. Más interesante sería analizar cuál es la relación realmente existente entre socialistas y clase trabajadora; esto es, cuáles son las políticas que implementan los socialistas a la hora de proteger a aquellos individuos que circunstancialmente perciben la mayoría de sus rentas en forma de salarios.
En general, los socialistas guardan una relación antagónica con el ahorro y con las rentas del capital. Basta oír cómo retuercen la realidad para sostener que la crisis actual representa una oportunidad de oro para que los capitalistas rebajen los salarios e incrementen sus beneficios a su costa. Se preocupan por que el peso de las rentas del capital sobre el PIB haya aumentado, como si la ruptura de las cadenas —que haya cada vez más ricos— sea algo a restringir a unos pocos privilegios.
Sobre tales bases represivas han organizado un nefasto sistema fiscal que padecen la mayoría de los países occidentales. En el caso de esa ciénaga keynesiana llamada España, el Gobierno socialista ha incrementado para 2010 la tributación de las plusvalías desde el 18% al 21%. El resto de rentas, entre las que destacan de manera preferentes las del trabajo, tributan de manera progresiva, situándose el tipo máximo de gravamen en el 43% a partir de los 52.000 euros. Dicho de otra manera, por cada euro que obtenga un trabajador en concepto de rendimientos laborales a partir de los 52.000 euros, 0,43 céntimos se los apropia Hacienda.
AXEL KAISER
Pocos parecen advertir la magnitud del desastre en que se encuentra sumida Europa y lo dramático que podría ser su desenlace. Partamos desde el principio. El euro fue el precio que Alemania se vió forzada a pagar por la reunificación luego de la caída del muro de Berlín. François Mitterrand amenazó que no apoyaría el proyecto de integración europea si los alemanes no sacrificaban su Deutsche Mark, que el mismo Mitterrand describíría como la "bomba atómica" de los alemanes.
Helmut Kohl intentó imponer la unión política a cambio del desarme monetario: "la historia reciente nos enseña que la idea según la cual una unión monetaria y económica sin unión política puede sostenerse, es infundada" sostuvo Kohl en 1991. Pero los franceses no querían una unión política y Alemania tuvo que aceptar el sacrificio de su moneda a cambio de nada. Tal fue la derrota de la clase política alemana, que el mismo Mitterrand se jactaría de que para Francia el Tratado de Maastricht era un "Super-Versailles".
Ingenuamente, los alemanes intentaron todavía evitar que los países fiscalmente irresponsables del sur de Europa ingresaran al euro mediante la imposición de límites al endeudamiento público en el Tratado de Maastricht. Según este criterio, para ingresar al euro se debía tener menos de un 60% de deuda pública sobre el PIB. Cuando se firmó el tratado en 1991, Italia tenía un 102% del PIB de deuda pública, Grecia un 92%, Bélgica un 128%, Irlanda un 95% y Holanda un 79% de deuda sobre el PIB. En 1997 solo cuatro países en Europa satisfacían el criterio del 60% de endeudamiento. Pero los politicos europeos encontraron una fórmula para cuadrar el círculo. El mismo tratado abría vagamente la posibilidad de unirse al euro si el déficit fiscal no superaba, salvo de manera excepcional, el 3% del PIB. De ahí todo fue posible.
ARMANDO MÉNDEZ
Durante el siglo XX los países del mundo ingresaron a lo que se denomina socialismo. El más duro se vivió en la ex Unión soviética y en Cuba. Consistió en que el estado completamente se hacía cargo de la economía en desmedro del mercado. Ambos fracasaron. El Light se dio en Europa y en EEUU mediante la creación del Estado del bienestar. Su característica, se dejaba a los privados y al mercado la asignación de recursos pero el estado se hacía responsable de otorgar beneficios adicionales a la gente mediante la educación, la salud y la seguridad social gratuita. Parte de la seguridad social son las subvenciones a los desocupados.
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