Economía

Eduardo Bowles

El estatismo siempre ha sido una marca de Bolivia. Lo que hace el MAS es enfatizar en este cáncer simplemente porque tiene más dinero para invertir, derrochar y malgastar. Pero es irónico que incluso en estas circunstancias todavía tengamos un déficit de Estado, es decir falta de atención pública en temas esenciales como la salud y la educación.

MANUEL LLAMAS

La crisis que sufre España es culpa del intervencionismo gubernamental, no del capitalismo; la solución, por tanto, no estriba en más Estado sino en más mercado. En caso de no adoptar la receta adecuada, España se enfrenta, irremediablemente, a la suspensión de pagos y a su posible salida del euro. Estos son los tres mensajes básicos del último libro de Juan Ramón Rallo "Una alternativa liberal para salir de la crisis", donde el lector, sin necesidad de tener conocimientos económicos, encontrará respuestas sencillas, esclarecedoras y no menos sorprendentes a los grandes interrogantes del momento: ¿cuál es el origen de nuestros males?, ¿cómo podemos solucionarlos?, ¿cuándo y cómo terminará todo esto?

Si me permiten, les adelantaré una de las conclusiones de Rallo: vivimos un punto de inflexión histórico que, en gran medida, determinará el devenir de las próximas décadas. El país se halla "al borde de la bancarrota" y sólo hay dos posibles salidas: la vía suiza o la argentina. Todo dependerá de si abrazamos el liberalismo o el socialismo.
Esta obra ágil y de fácil lectura está prologada por Carlos Rodríguez Braun, y se estructura en dos partes y un epílogo. En el primer bloque se explican las causas de las tres burbujas que asolaron España durante la pasada década: la financiera, la productiva (inmobiliaria) y la estatal; en el segundo se desarrollan las medidas que el Gobierno debería adoptar de inmediato para evitar o, al menos, atenuar el temible "colapso"; la parte final, ya digo, recoge las conclusiones a que ha llegado el profesor Rallo.

GABRIELA CALDERÓN 

Desde hace mucho el presidente nos ha hablado acerca del “bobo aperturismo”. Esto lo decía para referirse a la pretensión que tuvieron gobiernos anteriores al suyo de firmar un TLC con EE.UU., país que continúa siendo nuestro principal socio comercial. Desde inicios de su gobierno mandó “al tacho de basura” la propuesta de un TLC con EE.UU. y ahora parece que las negociaciones con la Unión Europea van camino al mismo tacho, considerando que los miembros plenos de Mercosur no pueden negociar individualmente acuerdos comerciales. ¿Es esto “aperturismo inteligente”?

Consideremos a Chile. El ex presidente chileno Eduardo Frei Ruiz-Tagle explica que su país decidió no ser miembro del Mercosur porque “la participación plena de Chile habría significado elevar el arancel externo de nuestro país (en aquella época de un 6% parejo), tal como lo debieron hacer Uruguay y Paraguay, y con ello frenar el proceso de apertura de la economía”. Frei Ruiz-Tagle agrega que la decisión de no atarse al Mercosur fue la correcta considerando que ante la crisis financiera de 1997 Brasil y Argentina decidieron elevar todavía más los aranceles1—reacción que se repitió en 2011. Chile empezó a reducir los aranceles a comienzos de 1974 hasta llegar al arancel uniforme de 6%. Esto fue una liberalización unilateral, similar a la que haría después Perú, pasando de un arancel promedio nominal de más de 25% en 1990 a uno de menos de 5% en 2010.2

JAVIER PAZ 

En las finanzas personales cada familia tiene que equilibrar los gastos del mes con los ingresos. Lo prudente es gastar menos de lo que uno gana y de esa forma tener un ahorro. Hay períodos en los que uno gasta más de lo que uno gana, sea por una cuestión de salud, la compra de un vehículo, un viaje de vacaciones, la adquisición de una casa, etc. Hay dos formas de financiar estos gastos: utilizándose los ahorros acumulados u obteniendo un préstamo. La familia que se presta dinero para adquirir un vehículo o una casa, adquiere un activo que puede vender para pagar el préstamo. En cambio la familia que se presta para financiar gastos corrientes, aquellos del día a día, al final del mes ha adquirido una deuda, pero no ha adquirido ningún activo que sirva para pagarla.

A veces es necesario endeudarse para mantener los gastos del hogar, pero tales situaciones no deben prolongarse por mucho tiempo porque a la larga la familia va a tener deudas que no podrá cumplir.