JAVIER PAZ

Aristóteles definía al ser humano como un animal político y con toda razón. El hombre es un ser gregario, que vive en sociedad. La política versa sobre la forma de organización de una sociedad y la toma de decisiones colectivas. Por tal motivo, todo individuo, como miembro de la sociedad, tiene un legítimo interés en la política. Votar en elecciones, informarse o participar en partidos políticos o instituciones civiles son muestras de dicho interés.

La democracia es un sistema político en el cual los gobernantes son elegidos por voto popular y donde cualquier persona tiene el derecho a postularse a cargos públicos. En países democráticos todos los ciudadanos tienen garantizados ciertos derechos, entre ellos el de opinar libremente sin miedo a represalias por parte de los gobernantes y realizar actividad política. Por el contrario, en Estados totalitarios, el legítimo interés a participar en política es negado o truncado por quienes manejan el poder público. Cuba tiene elecciones, pero solo participa un partido político, lo cual hace que en realidad no exista elección, los ciudadanos son privados del legítimo derecho a organizarse en partidos políticos, no existe prensa independiente y la opinión disidente es castigada por el aparato represivo del Estado.

MANUEL F. AYAU

Lo que existe en América Latina es mercantilismo, un sistema totalmente diferente al liberalismo. La confusión es dañina porque al hacerse un mal diagnóstico, el daño perdura. Siempre se culpa al inexistente liberalismo para desacreditarlo; en parte debido al desconocimiento de su verdadera naturaleza, la cual se basa en la protección de los derechos de las personas.
Por el contrario, el mercantilismo —como también el socialismo y el nacional socialismo (nazismo)— se basa en el dirigismo de la economía por parte del gobierno; es decir, por los burócratas y políticos. Ellos son encargados de legislar e instrumentar las políticas económicas, para encausar el diario quehacer de los habitantes hacia ciertas metas y no hacia las metas que cada persona escogería. Así proliferan reglamentos que criminalizan hasta faltas leves sin intención y surge el terrorismo fiscal.

FERNANDO MOLINA 

Desde siempre, una de las aspiraciones humanas ha sido la aspiración a vivir del Estado. En otras palabras, a apropiarse de la riqueza que pertenece a todos. Paradójicamente, los mecanismos que lo hacen posible suelen pensarse como estructuras de socialización, de colectivización de los beneficios; así, se considera que los regímenes más progresistas, menos individualistas, son los que abren más vías de acceso a los fondos estatales. Desde otra perspectiva, sin embargo, es posible ver estos mecanismos como instrumentos de privatización de lo que originariamente era público.

banderaisCARLOS ALBERTO MONTANER

Hace unos meses, con motivo del sesenta aniversario de la creación del Estado de Israel, escribí y divulgué en varios diarios un artículo titulado El tigre semita. La afirmación básica, sustentada por varios datos elocuentes, era muy clara: la experiencia social y política más exitosa del siglo XX ha sido el nacimiento y posterior desarrollo del Estado de Israel