Carlos Rangel

Carlos Rangel: Gran parte de su labor intelectual ha consistido en una comparación crítica entre el capitalismo y el socialismo, entre el sistema basado en la propiedad privada y la economía de mercado, y el sistema basado en la estatización de los medios de producción y la planificación central. Como es bien sabido, usted ha sostenido que el primero de estos sistemas es abrumadoramente superior al segundo. ¿En qué basa usted esa posición?

Friedrich August von Hayek: Yo iría más lejos que la afirmación de una superioridad del capitalismo sobre el socialismo. Si el sistema socialista llegare a generalizarse, se descubriera que ya no sería posible dar ni una mínima subsistencia a la actual población del mundo y mucho menos a una población aun más numerosa. La productividad que distingue al sistema capitalista se debe a su capacidad de adaptación a una infinidad de variables impredecibles, y a su empleo, por vías automáticas, de un enorme volumen de información extremadamente dispersa entre millones y millones de personas (toda la sociedad), información que por lo mismo jamás estará a la disposición de planificadores. En el sistema de economía libre, esa información puede decirse que ingresa de forma continua a una especie de supercomputadora: el mercado, que allí es procesada de una manera no sólo abrumadoramente superior, como usted expresó, sino de una manera realmente incomparable con la torpeza primaria de cualquier sistema de planificación.

CARLOS HERRERA

La clave del éxito económico de los países desarrollados, es haber entendido que los postulados socialistas (lucha de clases, plusvalía a costa de la explotación, economía planificada, etc.) eran, no ya simples inexactitudes, sino mentiras devastadoras, y que el verdadero desarrollo deviene más bien del buen entendimiento del sistema económico capitalista, que de la fe ciega en el esquema subjetivo y palabrero del socialismo.

JAVIER PAZ

Uno escucha con cierta frecuencia la analogía del presidente como padre y al resto de los ciudadanos como los hijos a los que tiene él que cuidar. La relación padre-hijo implica poder y posesión. El padre, por lo menos hasta cierta edad, es dueño y responsable absoluto del hijo. Un padre ordena a su hijo qué comer, cuándo dormir, estudiar y divertirse, cuáles programas de televisión mirar, etc.

israelmodernoCARLOS ALBERTO MONTANER

Israel significa varias cosas para mí, y todas son importantes. La primera es el parentesco cultural. Toda persona que reconoce que sus raíces están en Occidente debe admitir que la esencia moral de esa cultura se encuentra en la tradición judeocristiana.