Políticas públicas

JOHN C. GOODMAN 

La tragedia en Aurora, Colorado, ha dado lugar a una abundante y lamentable desinformación respecto de las armas de fuego. Trataremos de añadir algunos hechos a la justificada emoción.

¿Son algunos armas más peligrosas que otras? El tirador de Aurora tenía tres armas de fuego cuando ingresó al cine: una escopeta de pistón, un rifle semiautomático y una pistola semiautomática.

En un entorno cerrado y abarrotado de gente como un cine, la escopeta fue probablemente el arma más letal de las tres. Cada cartucho de escopeta puede esparcir media docena o más de perdigones, cada uno capaz de matar o mutilar a una persona. Las escopetas calibre 12 a menudo disparan cinco proyectiles, y a veces más, antes de tener que ser recargadas. Y a diferencia de las armas semiautomáticas, por lo general no se atascan.

Sin embargo, en la mayoría de las ciudades estadounidenses, casi todo el mundo puede adquirir una escopeta en el acto. Los activistas y políticos que se oponen a las armas casi nunca proponen prohibirlas. En cambio, por estos días el foco está puesto en las llamadas “armas de asalto”.

¿Deberíamos estar especialmente preocupados por las armas de asalto? Las armas de asalto no son por lo general el arma preferida. Ninguna de las dos peores balaceras en la historia de Estados Unidos involucró armas de asalto. James Huberty, que mató a 20 personas en un restaurante McDonald’s en San Ysidro, California, en 1984, utilizó una escopeta, una pistola y un rifle de caza. George Hennard, que mató a 22 personas en la cafetería Luby’s en Killeen, Texas, en 1991, empleó dos pistolas comunes.

capitoliousaCARLOS ALBERTO MONTANER

La nota pintoresca de estas últimas elecciones estadounidenses la dieron los organizadores de los “tea party”, unos entusiastas conservadores que se dicen herederos y defensores de la tradición política de los “padres fundadores”. ¿Lo son? Sí, pero sólo hasta cierto punto.

micro8-400x300MAURICIO ROJAS 

Me han encomendado una tarea difícil, porque hablar de Europa es hablar de muchas cosas, Europa tiene muchos rostros, es muy diversa y hay que decir, en primer lugar, que no todo es crisis en Europa.

Eduardo Bowles

No debe haber algo más sujeto a experimentos y manoseo en Bolivia que la educación. Ahora resulta que somos el primer país del mundo con una educación “trilingüe” y la pregunta del millón es ¿existen profesores capacitados para enseñar guaraní, quechua o mojeño en los lugares indicados? Claro que no, todo es parte de un show con fines propagandísticos. Si de verdad existen los maestros calificados para tal efecto, que comiencen por los altos funcionarios del Gobierno multicultural, que hasta ahora no han pronunciado ni media palabra en idioma originario.

Según lo indica la nueva normativa, cada profesor deberá dominar por lo menos tres lenguas: el castellano, un idioma extranjero y uno originario. Las autoridades reconocen que acaba de empezar la capacitación de 45 mil maestros para cumplir con este requisito. Toda una improvisación para semejante cartel.