Políticas públicas

GABRIELA CALDERÓN 

La planificación, como nuestros contemporáneos usan el término, siempre significa planificación por parte del Estado. Los planes de los individuos no cuentan; simplemente no constituyen una planificación”. --Ludwig von Mises, 1958

La semana pasada argumenté que la planificación centralizada en el Estado suele derivar en un gobierno autoritario. Pero esto no era una crítica de la planificación per se. El problema es que muchos, incluso desde 1958, asumen que si el Estado no planifica, nadie lo hará. Además, a los críticos de la planificación desde el Estado se nos suele acusar de ser simplemente negativos en lugar de ser propositivos. Esto se pensará, siempre y cuando se ignore la planificación por parte de los individuos y la iniciativa de estos para mejorar sus vidas.

CARLOS HERRERA

Que los gobernantes no entiendan cual es la fuente de la riqueza de los pueblos y crean que la repartija de los ingresos es su única y más importante misión, resulta siempre funesto para los países.

La verdadera fuente de riqueza de un país es la actividad empresarial, es decir, el trabajo que miles de grandes y pequeños emprendedores realizan todos los días, desde que amanece. Ellos son los verdaderos artífices de los bienes y servicios que ofertan los pueblos, y son, por lo tanto, los generadores del dinero que circula en la sociedad. Esto por supuesto no quiere decir que los trabajadores no sean importantes en la economía de los pueblos, sino más bien lo contrario, porque una empresa es un cuerpo que incluye a dueños y trabajadores. Cuidarlos a ellos y sus negocios sí es una de las mayores responsabilidades de los gobiernos.

JAVIER PAZ 

El tema de la coca en Bolivia es sin lugar a dudas un tema complejo que genera fuertes controversias. Algunos la consideran “maldita” y “destructora de la sociedad”, otros la llaman “milenaria y sagrada” (concuerdo que es milenaria, como lo son todas las especies de plantas y animales). ¿Pero cuál es el argumento para penalizar y prohibir el consumo de hoja de coca?

Dejando los prejuicios de lado, no existe motivo válido para que un país o un organismo multinacional prohíban el consumo de hoja de coca. Desde un punto de vista de salud, la coca inhibe temporalmente el sueño y el hambre, es un buen digestivo y ayuda para los malestares propios de la altura; es menos adictiva que el café o el tabaco; no inhibe la capacidad motriz y de raciocinio como lo hace el alcohol; es más, sospecho que la gente sería más saludable si reemplazara el café, el tabaco o el alcohol por la hoja de coca. Y sin embargo una convención de burócratas internacionales ha decidido que es perfectamente aceptable consumir alcohol, café y tabaco pero que el consumo de hojas de coca debe ser penalizado. Algo totalmente arbitrario.

Álvaro Vargas Llosa

Hace once años, la Asambla General de Naciones Unidas se fijó como objetivo "eliminar o reducir de manera significativa" los cultivos y el comercio de droga "para el año 2008". Según los datos de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito, el empeño ha sido un perfecto fracaso. La producción de opio y cannabis se ha duplicado; la de cocaína ha aumentado ligeramente. La misma proporción de adultos, cinco por ciento, consume drogas hoy, en especial el cannabis, que en 1998.
Ahora que se están reuniendo en Viena funcionarios de todas partes para trazar la política antidrogas de los próximos diez años, es hora de dar un verdadero bandazo.