sindicalismoHana Fisher

Es impresionante cómo se ha tergiversado la historia y se repiten sin mayor análisis visiones erróneas.

Eso ocurre con respecto a la Revolución Industrial y sus efectos sobre la calidad de vida de la población, especialmente para los pobres.

Las imágenes que ilustran los libros donde se relata ese proceso, suelen ser la de un gordo “capitalista” que explota a sus empleados. Un texto liceal subraya que “los salarios (de los obreros) eran tan bajos que solo permitían la estricta subsistencia“.

libertad blogFriedrich A. Hayek

La libertad y el orden extenso.

Establecido que, en definitiva, fueron la moral y la tradición —más que la inteligencia y la razón calculadora— las que permitieron al hombre superar su inicial estado de salvajismo, parece razonable también situar el punto de partida del proceso civilizador en las regiones costeras de Mediterráneo. Las posibilidades facilitadas por el comercio a larga distancia otorgaron ventaja relativa a aquellas comunidades que se avinieron a conceder a sus miembros la libertad de hacer uso de la información personal sobre aquellas otras en las que era el conocimiento disponible a nivel colectivo o, a lo sumo, el que se encontraba en poder de su gobernante de turno el que determinaba las actuaciones de todos. Fue, al parecer, en la región mediterránea donde por primera vez el ser humano se avino a respetar ciertos dominios privados cuya gestión se dejó a la responsabilidad del correspondiente propietario, lo que permitió establecer entre las diferentes comunidades una densa malla de relaciones comerciales.

6a00d8341c595453ef01bb09cb5244970d 500wiLUIS CHRISTIAN RIVAS

Mientras el programa político del liberalismo clásico propone un gobierno limitado, un Estado mínimo en palabras de Robert Nozick, un gobierno que trabaje sobre sus principales funciones: justicia con la resolución de disputas , seguridad con la preservación de la paz y defensa del individuo y su propiedad, e infraestructura con la construcción y mantenimiento de espacios públicos; cerrando las demás oficinas, eliminando ministerios, viceministerios, direcciones, oficialías, etcétera, devolviendo al sector privado todas las demás funciones desde educación, agricultura, minería, comercio, vivienda, cultura, deportes, trabajo, transportes, servicios, comunicación, previsión social, asuntos de género e indígenas, etcétera.

Los anarcocapitalistas afirman que no existe actividad que no pueda ser mejor realizada por manos privadas, incluso seguridad, justicia e infraestructura por eso proponen la eliminación total del Estado, para tener una sociedad de propiedad privada.

En cambio, los estatistas ya sea en su vertiente socialista o mercantilista, no solo quieren conservar el Estado paquidérmico sino aumentarlo de manera desproporcionada hasta crear un ejército de empleados supernumerarios que intervengan de manera paternalista en todos los aspectos de la acción humana, de la cuna a la tumba.

misesLUDWIG VON MISES filósofos, sociólogos y economistas del siglo XVIII y primera parte del XIX formularon un