Economía

Iván Carrino

Chuck Noland está solo en la isla. Pasaron varios días desde el accidente que lo llevó hasta ahí y ya comprobó que se trata de una isla desierta, donde su único compañero es “Wilson”, una pelota con una cara dibujada a la que le habla para no sentirse tan solo.

En la película protagonizada por Tom Hanks, Noland es empleado de la empresa internacional FedEx hasta que el avión que lo traslada tiene un accidente y termina despertando en una isla en medio del Océano Pacífico. Frente a esta situación, el náufrago debe aprender a sobrevivir en condiciones adversas, enfrentando las inclemencias del clima. Además, tiene que rebuscárselas para obtener alimento y otros elementos que le permitan guarecerse del frío de la noche y el calor del día.

El año de su estreno, “El Náufrago” recaudó U$S 430 millones y fue un éxito comercial, solo superada por la mítica “Gladiador” y “Misión Imposible II”. Sin embargo, al margen de su éxito de taquilla, la película también ofrece una lección básica de economía que muchos analistas y políticos olvidan a la hora de lanzar propuestas.

La lección de economía de nuestro náufrago es que para consumir, primero hay que producir.

CARLOS MIRANDA 

Arabia Saudita, liderando las 14 naciones de OPEP, está empeñada en lograr una limitación a la producción anual de petróleo para poder estabilizar sus precios en el mercado. En la reunión de Argelia sobre energía, en septiembre pasado, la OPEP informó que pretende reducir su producción para el próximo futuro a 32,5 millones de barriles por día. Como se distribuye la reducción de producción entre cada uno de los 14 integrantes, tenía que ser aprobada en la reunión de Ministros de la OPEP del 30 de noviembre, en la sede de la organización, en Viena.

INSTITUTO MISES 

La libertad económica es la capacidad de prosperar a través del ejercicio libre de la actividad económica, y dejando que otros hagan lo mismo.

Los cinco principios de la libertad económica: derechos de propiedad, estado de derecho, el libre comercio, un gobierno limitado por la constitución y la moneda sólida han comprobado que generaran el aumento de la economía, la oportunidad y la prosperidad. Esta es la diferencia entre las naciones que prosperan y otras que permanecen en la pobreza y la corrupción. En un país o estado que defiende estos principios, hay menos pobreza, más empleo, mejor calidad de vida, entornos saludables y mayor esperanza en sus vidas y sociedades. Ahora más que nunca, tenemos la responsabilidad de defender los principios de la libertad económica como el mejor camino para los Estados Unidos:

(1) Derechos de propiedad: Normas claras y bien definidas de autoridad que determinan cómo se utiliza un recurso deben estar libre de la corrupción y en pleno cumplimiento del Estado para que podamos mejorar o invertir con confianza en nuestra propiedad privada y también en las ideas.

(2) Estado de Derecho: La aplicación concisa, coherente y sistemática de los tres principios fundamentales de la democracia: la supremacía de la ley, igual protección ante la ley y la aplicación imparcial de las infracciones de la ley, dan a todos una clara comprensión de las opciones disponibles y nos da el poder para planificar mejor nuestras opciones.

TEÓFILO CABALLERO 

En el transcurso de la historia, Bolivia ha vivido dos periodos de bonanza económica que han sido muy importantes para el rumbo del país. Uno de ellas fue la que se vivió en la década de los años 70`s que coincide con el ascenso a la presidencia del entonces Cnel. Hugo Banzer Suarez (+) quién gobernó Bolivia entre 1971 a 1978. El otro superciclo económico viene a hacer la que le corresponde al actual Pdte. Evo Morales entre el 2005 al 2014. En ambos periodos hay algo en común; el Capitalismo de Estado, el aumento del Gasto Público, el endeudamiento externo y por supuesto, el despilfarro de la bonanza económica.