Economía

HUGO SILES

Después de 85 años de vida institucional de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), ¿cuál es el estado de la industria manufacturera boliviana? ¿Hay una industria más productiva o un comercio más competitivo?

Hoy la industria participa con el 16% del PIB, invierte en promedio 240 millones de dólares por año, contribuye con el 18% de las recaudaciones tributarias y genera más de 650 mil fuentes de empleo.

En la gestión 2015 el crecimiento del sector industrial manufacturero descendió y se ubicó en torno al 4%, inferior al crecimiento registrado en 2014, que llegó al 4,2% y menor al crecimiento de 2013, que fue de 5,8%. La actividad industrial manufacturera ingresó a una fase de desaceleración.

jubiladosROBERTO CACHANOSKY

Si bien hoy en día es políticamente incorrecto hablar de la jubilación privada, tengo bien en claro que la mayor estafa que el populismo

EDITORIAL LIBERTAD DIGITAL

El Banco Central Europeo (BCE) insiste en aplicar una receta profundamente equivocada, ya que el diagnóstico del problema también parte de una base errónea. El presidente de la institución, el italiano Mario Draghi, anunció el jueves una nueva batería de estímulos monetarios cuya efectividad resultará, una vez más, nula, cuando no profundamente contraproducente. Entre otras medidas, el BCE bajó el tipo de interés oficial al 0%, amplió su plan de compra de activos hasta los 80.000 millones de euros al mes y lanzó una nueva ronda de financiación gratis al sistema bancario de la zona euro con el objetivo último de reactivar la expansión del crédito a familias y empresas, bajo la vana ilusión de potenciar el consumo, la inversión y, en última instancia, el débil crecimiento que sigue presentando la Unión Monetaria.

Dicha estrategia, al igual que sucede en otras materias, evidencia que la mayoría de políticos y autoridades públicas no han aprendido las valiosas, aunque duras, lecciones de la presente crisis. Olvidan que el colapso financiero de 2008 tiene su origen en una expansión crediticia previa que carecía de bases sólidas, ya que no estaba respaldada en ahorro real, y que fue alimentada, precisamente, por los bajos tipos de interés que los bancos centrales aplicaron a uno y otro lado del Atlántico. Tratar de solventar una crisis repitiendo el mismo error que la originó ya es lo suficientemente grave como para invalidar por completo este tipo de herramientas monetarias.

Pero es que, además, un problema de deuda no se puede solventar con más deuda, que es justo lo que pretende Draghi. Quienes aplauden este tipo de anuncios fijándose en la recuperación que ha experimentado EEUU no reparan en que el fuerte crecimiento de la primera potencia mundial no se debe a los bajos tipos de interés de la FED ni a su compra masiva de deuda, sino a la potente y flexible estructura productiva de la economía estadounidense. Es decir, EEUU crece a pesar de la FED, no gracias a ella. Y la prueba es que Japón lleva más de 20 años repitiendo una y otra vez esta particular receta monetarista sin éxito, como bien refleja su crónico estancamiento económico

ARMANDO MÉNDEZ 

Juan Ramón Rallo, columnista de El Cato. Org, acaba de escribir un artículo con un título sugestivo que lo ha denominado: “La década perdida de Europa”, refiriéndose al periodo 2006-2015. La conclusión sobre la que se basa para esta contundente afirmación es el mediocre crecimiento de su economía, tanto en lo que se denomina Unión europea, o la parte que tiene moneda común, el euro, que es la Zona Euro.