Economía

banderaslatinasMARIO VARGAS LLOSA

Cuando el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro autorizó a su guardia pretoriana a usar armas de fuego contra las manifestaciones callejeras de los estudiantes sabía muy bien lo que hacía: seis jóvenes han sido asesinados ya en las últimas semanas por la policía tratando de acallar las protestas de una sociedad

JUAN RAMÓN RALLO 

El taxi es un servicio que tradicionalmente se ha pensado que no podía ser provisto por un mercado libre y desregulado. Los argumentos que a este respecto se han ofrecido han sido muy variados, pero se resumen en: asimetría de información (el usuario no puede saber de ninguna manera si un conductor es fiable y le va a prestar un servicio de adecuada calidad), excesivo poder de negociación por parte del conductor (si en cada viaje se renegocian los precios, el conductor tendrá una elevada capacidad para imponerle una alta tarifa al cliente, sobre todo durante los picos de demanda de taxis), aglomeración en algunos tramos del mercado (por ejemplo, en los aeropuertos no hay espacio físico para que los taxis se ubiquen libremente como deseen, sino que han de ser ordenados en colas específicas para optimizar el espacio y la utilización del servicio) y tendencia al colapso del mercado (si todo el mundo puede ser taxista, los ingresos per cápita serán tan reducidos que nadie podrá dedicarse profesionalmente a ello, de modo que todos los taxistas serán amateurs).

Estos “fallos del mercado” han servido hasta ahora para justificar la intervención estatal en el mercado de taxis a través de la expedición de un limitado número de licencias que, además, iban asociadas a una estricta regulación pública de los precios y de las condiciones de transporte y de competencia entre taxistas. El Estado, pues, ha terminado erradicando cualquier rasgo de mercado libre y competitivo en el sector del taxi con la aquiescencia generalizada del público, quien verdaderamente se ha creído la narrativa de que no existían alternativas a semejante regulación cartelizadora.

Por fortuna, si alguna vez hubo algún motivo para regular el sector del taxi, ese tiempo ya pasó: la aparición de Uber —una sencilla App que permite conectar al conductor con el pasajero en tiempo real— supone una auténtica revolución que hace del todo innecesaria cualquier tipo de normativa estatal al respecto. Todos los presuntos fallos del mercado que asolaban al sector del taxi son perfectamente solventados gracias a esta innovación tecnológica y empresarial.

Fallo 1: asimetría de información
¿Cómo saber si un conductor es confiable y no un potencial delincuente? ¿O cómo saber que el taxista no estafará al cliente maximizando el trayecto y el tiempo del viaje? Son problemas típicos que afectan a cualquier usuario, pero especialmente a los turistas que desconocen por entero una ciudad y sus costumbres. En muchos otros mercados, la calidad del servicio se regula a través de amenazas de represalia: si un vendedor nos presta un mal servicio, no volvemos a comprar en él, por lo que necesita mantenernos permanentemente satisfechos. En el taxi, sin embargo, ni siquiera disponemos de esta opción, ya que se trata de un servicio de trato no recurrente: lo habitual es que jamás repitamos viaje con un mismo taxista, por lo que como consumidores no podemos sancionar al mal conductor, quien por tanto posee fuertes incentivos a estafarno

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ARMANDO MÉNDEZ 

Un tema que estará continuamente presente durante este año es el camino que seguirá el precio del petróleo, el cual viene cayendo notoriamente desde octubre del año anterior. Si tomamos en cuenta el comportamiento del petróleo denominado Crude Oil West Intermediate, en promedios, se tiene $us 93,1 por bbl para el año 2013. Presentó una reducción que alcanzó a $us 59,3 la unidad para diciembre del año 2014. Para enero la caída continuó, cerrando en $us 47,3. Los datos para el mes de febrero insinúan una leve recuperación que podría dar como resultado que este mes se tenga un precio del orden de los $us 50. De cualquiera manera el mundo está enfrentado una significativa reducción del precio de este importante energético que tendrá sin duda alguna repercusiones en todo el mundo. Consecuencias negativas para los exportadores de hidrocarburos y positivas para los importadores.

Roberto Laserna

Se han divulgado los resultados de una evaluación de la Renta Dignidad. Son tan positivos que al presentarlos propuse considerar la posibilidad de ampliación la Renta Dignidad, por ejemplo eliminando los subsidios a los hidrocarburos y entregando el dinero a las mujeres mayores de 30. No hablaba en broma.

El informe de UDAPE dice que la Renta Dignidad ha contribuido a reducir la pobreza en 13 puntos porcentuales, y ha aumentado el ingreso y el consumo en por lo menos un 15%. Alcanza a poco más de la cuarta parte de los hogares bolivianos, no plantea ninguna condición a los beneficiarios, salvo la de ser ciudadanos, y tiene un costo promedio anual inferior a los 300 millones de dólares.