mandelajovenCARLOS ALBERTO MONTANER 

Nelson Mandela, una de las figuras más nobles y admirables del siglo XX, fue amigo de Fidel Castro. ¿Y qué? David Rockefeller también presumía de los mismos lazos.

AXEL KAISER 

Marzo, 2041. La “Coalición por la Igualdad Igualitaria” (CII) ha iniciado la ejecución de su célebre “Programa para la Construcción de un Orden Meritocrático e Igualador de Oportunidades”. El objetivo es corregir definitivamente las escandalosas e injustas desigualdades de cuna existentes en la sociedad chilena. En el primero de sus 999 capítulos, el programa contempla la creación de una Escuela Nacional Unificada (ENU) a cargo del nuevo Ministerio de Programación Intelectual y Educativa (MPIE).

El MPIE eliminará la educación particular pagada y toda la educación particular subvencionada, pues ambas permiten a aquellos padres con mayores recursos financiar una educación de mejor calidad a sus hijos transfiriéndoles de este modo ventajas que estos no merecen. Con la ENU habrá un solo sistema estatal que asegurará a todos la misma calidad de educación, impidiendo que aquellos niños que no tienen ninguna culpa por haber nacido en familias sin recursos, partan con desventaja.

Así, el nuevo plan, al prohibir a los padres invertir en la educación de sus hijos, corregirá en buena medida las intolerables desigualdades de origen. Adicionalmente, los comisarios del MPIE asumirán el rol central en la formación de hábitos de estudio de todos los niños del país, impidiendo que esta tarea quede a cargo de los padres. El MPIE explica que no es justo para aquellos niños con padres irresponsables o ignorantes que otros niños los aventajen gracias a la dedicación de padres más responsables y mejor informados. Todos deben tener las mismas oportunidades de aprendizaje.

ALFREDO BULLARD

Hace unos días tuve la suerte de compartir un panel con Juan Monroy en el que se refirió a un experimento sobre el que leyó en un libro. Este consistió en que se tomaron dos monos y a uno se le puso al alcance una palanca. Cada vez que el mono la activaba, él y su compañero recibían, cada uno, una galleta. Ambos estaban complacidos con el resultado. Sin embargo, luego de repetir el ejercicio, de pronto el que activaba la palanca recibió, como siempre, su galleta. Pero su compañero, sin hacer nada, recibió en cambio tres galletas. Al notar el trato diferente, el mono que usaba la palanca se enojó profundamente y abandonó el juego indignado. Entonces Juan terminó esa parte de su relato diciendo: “La justicia es genética”. Creo que tiene razón.

La definición de Ulpiniano, (“la justicia es la voluntad continua de dar a cada quien lo suyo”) no dice realmente mucho. El experimento de los monos nos dice más. Puede ser que el mono tenga una reacción igualitaria de justicia (¿por qué el otro recibe más galletas que yo?) o meritocrática (¿por qué si yo activo la palanca, el otro se apropia de mi esfuerzo?). Pero su reacción, como la de nuestro cerebro, es más instintiva que racional.

La justicia no es un concepto intelectual. Es principalmente emocional. Antes que pensarse, la justicia se siente. Ante la violación de un derecho, el cerebro reacciona con una emoción antes que con una razón. Luego nos llenamos de razones, pero nuestra primera reacción es emotiva.

El respeto a la vida, a la propiedad o a los demás derechos nació antes que como un orden racional, como un orden emocional. En algún momento de la evolución un grupo de individuos sintió (antes que pensó) que ciertas conductas eran injustas y creó marcos y reglas para sancionarlas. Esos individuos lo hicieron mejor que otros que no tuvieron las mismas reacciones emocionales. Las sociedades formadas por este grupo de individuos tuvieron mejor desempeño y fueron más eficientes comparadas a sociedades conformadas por el resto de los individuos.

JUAN CARLOS URENDA 

Pude constatar personalmente en Sudáfrica que el proceso de inclusión y pacificación sudafricano fue todo lo que el llamado ‘proceso de cambio’ boliviano no es. Teniendo problemas similares a los nuestros, allí se dieron soluciones diametralmente distintas a las que se están experimentando en Bolivia.