Economía

Roberto Laserna

La disposición de otorgar doble aguinaldo a los trabajadores dependientes ha sido presentada como un premio al esfuerzo por el crecimiento económico. Es una medida que tiene la secreta intención de darle sostenibilidad al crecimiento en base a la falsa imagen que proporciona el cálculo del PIB (Producto Interno Bruto).

FERNANDO MOLINA

¿La caída del precio del petróleo afectará el crecimiento boliviano? Actualmente esta pregunta se responde tanto con un "no” como con un "sí”. ¿Cuál de los bandos tiene razón? Los dos y ninguno. Todo depende de cuánto tiempo se espera que dure la racha de precios bajos. Si se supone que esta será prolongada, la respuesta correcta e indudable es: "sí; Bolivia, que recibe casi la mitad de sus ingresos estatales de las ganancias de la exportación de gas, resultará afectada”. En cambio, si se espera que esta racha acabe pronto, como ya ocurrió en el pasado…

La verdadera pregunta, entonces, se formula así: ¿cuán prolongada será la baja de precios del petróleo? Pero no se sabe. Los pronósticos difieren en la medida en que difieren los diagnósticos. Lo que nos conduce a otra pregunta más: ¿cuáles son las causas del deslizamiento, este último trimestre, de los más de 100 dólares que costaba el barril a los actuales 75 dólares?

La necesidad de explicar este fenómeno divide a los analistas petroleros en dos bandos: los que atribuyen el decremento a un alza de la oferta de petróleo en el mundo y los que lo atribuyen, por el contrario, a una disminución de la demanda. Veamos primero esta segunda hipótesis, que también es la más sencilla de explicar: según la misma, la ralentización del crecimiento de China, la bajada de las importaciones de carburantes de EEUU (que ya veremos a qué se debe) y la recesión europea, estas tres cosas han detenido la demanda mundial de petróleo, que sólo aumentó en 1,5% en 2014, mientras que la producción de éste ha crecido (por razones que también se explicará más adelante). Demanda menor a la oferta, entonces, lo que hace que el precio se deslice hacia abajo.
La otra hipótesis (que la producción ha aumentado por encima del nivel de la demanda) tiene un fascinante grado de complejidad.

ARMANDO MÉNDEZ 

La presentación del Presupuesto General del Estado (PGE), para la gestión 2015, realizada por el Ministro de Economía y Finanzas, Luís Arce Catacora, ha generado una mayor inquietud en los medios de comunicación social que en los años anteriores. Cabe la pregunta ¿Por qué?

Sucede que desde mediados del mes de octubre del presente año se ha presentado una caída acentuada del precio del petróleo a nivel mundial. En promedio anual, el precio del Crude Oil West Texas Int (WTI) tuvo el siguiente comportamiento en los últimos años: $us. 95,1/bbl en 2011, 84,2 en 2012, 97,9 en 2013 y en 2014, luego de subir en los primeros meses hasta alcanzar $us. 105 en el mes de junio, comenzó a caer, levemente primero, pero luego se hizo fuerte a partir del mes de octubre. Al momento de escribir este artículo su precio está en $us. 74,6.

ROBERTO CACHANOSKY 

En su reciente discurso en la Cámara Argentina de la Construcción, el ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó: "Aunque las políticas públicas sean heterodoxas, no le gusten a los mercados." y el párrafo sigue, pero en esta nota solo me interesa resaltar la parte de su afirmación en que dice "los mercados".

En primer lugar, llama la atención que un economista, que entiendo fue o es profesor universitario, hable de "los mercados". Es decir, en plural. Y llama la atención porque no existe tal cosa como los mercados, existe el mercado. ¿Por qué? Porque el mercado no es un lugar físico en que un señor gordo, con una cadena de oro colgando de su bolsillo y un gran habano maneja toda la economía. Eso es para las historietas. Como decía antes, el mercado no es un lugar físico, es un proceso. Un proceso para descubrir cómo asignar eficientemente los escasos recursos productivos para satisfacer la mayor cantidad de necesidades de la gente.

Como economista y profesor universitario, Kicillof debería saber que los recursos productivos, capital y mano de obra, son escasos, en tanto que las necesidades son ilimitadas. El primer problema de la economía es determinar dónde asignar ese capital y mano de obra escasos. Pero para eso tienen que saber qué necesita la gente con mayor urgencia. Dicho de otra manera, necesitan saber cómo valora la gente cada bien de la economía y en ese momento, porque la gente va cambiando el valor que le otorga a los bienes a medida que va consumiendo.