Economía

ROBERTO CACHANOSKY

Varios funcionarios del gobierno, incluyendo a la presidente, suelen afirmar que el llamado dólar blue es ilegal.  Ahora bien, más allá del relato oficial que, como todo sistema autocrático, tiende a desvirtuar el sentido de las palabras, las vacía de contenido o les otorga un sentido inverso al que realmente tienen, en rigor es el dólar oficial el ilegal y el blue es el legal, entendiendo por legal aquellos actos que se ajustan al estado de derecho, es decir, a que el Estado uno use el monopolio de la fuerza para violar el derecho de terceros.

La razón por la cual el dólar oficial es el ilegal tiene que ver con la violación al derecho de propiedad por parte del Estado. O, si se prefiere, hay una confiscación de la propiedad privada sin indemnización previa. En rigor la moneda no es otra cosa que un medio de intercambio. Si bien en sus orígenes la moneda era una mercadería como cualquier otra, al punto que se usaron el oro, la plata, el bronce, el cuero, los granos de café, etc. como medios de intercambio, hoy día la moneda es puro papel moneda.

Pero el punto central es que la moneda vino a facilitar el intercambio reemplazando el trueque. Yo vendo mis servicios de economista por dinero y con ese dinero le compro el pan, la carne, la ropa, etc. a cualquier persona. En el caso del trueque tendría que encontrar a algún panadero que quisiera tomar clases de economía para intercambiar su pan por mis clases de economía.

JUAN CARLOS HIDALGO 

El futuro de Brasil y Uruguay dentro del Mercosur se ha vuelto uno de los principales temas de campaña en sus elecciones presidenciales a raíz de las intenciones manifiestas de los candidatos de oposición de buscar acuerdos comerciales bilaterales con otras naciones y bloques. Si bien no parten como favoritos en sus respectivas contiendas, de alcanzar la presidencia Aécio Neves en Brasil y Luis Lacalle Pou en Uruguay, plantearían una importante reconfiguración política y comercial en Sudamérica.

El descontento con Mercosur ha venido creciendo conforme dicho grupo pasó de ser una prometedora zona de libre comercio a convertirse en una alianza política de gobiernos de izquierda. Si bien en sus primeros años el bloque fue bastante exitoso en abolir barreras comerciales entre sus miembros, en los últimos 10 años, ha sucumbido a las inclinaciones proteccionistas de sus dos socios más grandes, Argentina y Brasil. Prueba de ello es que, tras más de 20 años de existencia, Mercosur no ha logrado materializar dos de sus principales objetivos: libre comercio absoluto entre sus miembros y la implementación de acuerdos comerciales de importancia con actores como Estados Unidos o la Unión Europea.

Esta degeneración de propósitos tuvo su cénit con la incorporación de Venezuela al grupo en 2011 tras la suspensión temporal de Paraguay por el juicio político realizado al presidente Fernando Lugo. La legalidad de dicho acto fue resumida en ese momento por el presidente uruguayo José Mujica cuando dijo que “lo político superaba ampliamente a lo jurídico”. Si bien Venezuela fue admitida al Mercosur, no entró a formar parte de la unión aduanera, lo que confirma la primacía actual de los fines políticos sobre los comerciales.

plataforma-petroliferaIAN VÁSQUEZ 

Petro-Perú anunció esta semana que después de 20 años volverá a producir petróleo. Retornará a la explotación con un proyecto en Loreto.

GABRIELA CALDERÓN 

Muchas veces la discusión acerca de la presión fiscal nos desvía del asunto realmente importante: cuánto le cuesta el Estado a la sociedad. Sucede que el costo total del Estado para la sociedad no está incluido en los ingresos tributarios y no tributarios del Estado sino en el gasto público. El Premio Nobel de Economía Milton Friedman explicaba que “Si el Estado gasta una cantidad equivalente al 50 por ciento del ingreso nacional, solo el 50 por ciento queda disponible para propósitos privados, y eso es cierto sin importar cómo sea financiado el 50 por ciento que gasta el Estado”.1

En vista de este razonamiento, él propuso en 1974 que se cree una nueva celebración: “El día de la Independencia Personal”, para celebrar el día del año “en que dejamos de trabajar para pagar por los gastos del Estado…y empezamos a trabajar para pagar por las cosas que por separado e individualmente elegimos en vista de nuestras propias necesidades y deseos”.2

Si consideramos que el verdadero costo del Estado para la sociedad es el gasto público en todos sus niveles y sin importar si este es financiado vía impuestos, venta de recursos naturales o endeudamiento, el Estado ecuatoriano le costó a la sociedad en 2012 40,3% del PIB, siendo ese año el cuarto Estado más oneroso de América Latina y el Caribe (tercero si se excluye a los países del Caribe).3