JAVIER PAZ 

El libro La fatal ignorancia, de Axel Kaiser, tiene una tesis sencilla: las ideas importan y la estructura política y económica de una sociedad depende de las ideas predominantes en dicha sociedad. El concepto no es novedoso; ya lo postuló Antonio Gramsci, John Maynard Keynes y F.A. Hayek, por citar algunos. Por ejemplo, Keynes afirmó que “las ideas de los economistas y filósofos políticos, tanto si son correctas como si son erróneas, son más poderosas de lo que comúnmente se cree. De hecho, el mundo no se maneja por mucho más que eso. Hombres prácticos que creen estar exentos de cualquier influencia intelectual son, generalmente, esclavos de algún difunto economista”.

CARLOS SÁNCHEZ BERZAIN

La realidad evidencia la estrategia de los gobiernos del socialismo del siglo XXI de disfrazarse de democracias. La acción natural de los gobiernos no democráticos consiste en el control total del Estado, y desde el Estado, en la invasión de los espacios que conforman la sociedad civil, para reducirlos a su mínima expresión, suplantarlos, subordinarlos, manipularlos e incluso destruirlos. El acotamiento y control de la sociedad civil es tarea diaria de los regímenes dictatoriales.

La sociedad civil está conformada por el “conjunto de organizaciones diversas que mantienen su independencia del Estado”. Se trata de “todo lo que no es Estado”. Son los ciudadanos “actuando para tomar decisiones en el ámbito público que considera a todo individuo que se halla fuera de las estructuras gubernamentales”. La sociedad civil es diversa, independiente del Estado, está integrada por los sindicatos, iglesias, organizaciones no gubernamentales, asociaciones de ciudadanos, organizaciones sin fines de lucro, asociaciones de empresarios, colegios profesionales, organizaciones vecinales, deportivas, culturales y por todos los grupos sociales que se unen para luchar por sus derechos, principios, valores y cuestiones de interés común.

Alan Touraine ha demostrado que la sociedad civil “es un prerrequisito para la democracia”, que es “la condición primera de la democracia, ya que la separación de la sociedad civil y el Estado es la que permite la creación del sistema político”. La sociedad civil es fundamento y expresión de “libertad”, por eso para un gobierno que se apropia del Estado indefinidamente, la sociedad civil es el enemigo principal. Desde el Estado se ataca a la sociedad civil violando los derechos fundamentales, suprimiendo la libertad, se falsifica la voluntad popular y se extingue el estado de derecho, se controla todos los poderes públicos para desaparecer el sistema de frenos y contrapesos.

CARLOS ALBERTO MONTANER 

Las elecciones municipales y regionales españolas tendrán consecuencias dramáticas. No porque han golpeado muy fuertemente a los populares, sino porque pueden acabar afectando muy negativamente al conjunto de la sociedad.

Es verdad que el Partido Popular fue el más votado, y el que más concejales obtuvo, pero, con relación a los comicios del 2011, perdió al 30% de los electores. En aquella oportunidad, en números redondos, recibió 8.500.000 sufragios y ganó en casi todas las capitales y gobiernos regionales. En estas que acaban de celebrarse apenas llegó a 6 millones y lo probable es que los socialistas del PSOE y los neocomunistas de Podemos establezcan coaliciones y les arrebaten el poder en casi toda España.

Es una pena que las dos formaciones mayores y más votadas, el PP (27%) y el PSOE (25%), no sean capaces de forjar un pacto de Estado como el que hoy existe en la Alemania de Merkel entre democristianos y socialdemócratas, al que muy bien podía incorporarse Ciudadanos, cuyo 7% de respaldo no es nada desdeñable.
Al fin y al cabo, el PSOE, un partido de centroizquierda, y el Partido Popular y Ciudadanos, de centroderecha, tienen más rasgos en común que el PSOE y Podemos, una formación chavista que apenas obtuvo el 10% de los votos, pese a lo cual posee la capacidad de destruir los fundamentos de la democracia liberal española.

Fue el PSOE, en época de Felipe González, el que privatizó muchas empresas estatales heredadas del franquismo, ratificó el ingreso del país en la OTAN, y firmó la vinculación de España a la Comunidad Económica Europea (luego Unión Europea). Mientras fue el Partido Popular, cuando gobernaba José María Aznar, el que le puso fin al Servicio Militar Obligatorio, algo que la izquierda reclamaba desde hacía décadas.

impuestos-y-etfROBERTO CACHANOSKY 

La forma de generar ingresos que tienen el sector privado y el sector público son totalmente diferentes.