AXEL KAISER
¿Cuál es la creencia sobre la que se funda el auténtico liberalismo? Una muy simple: el respeto irrestricto por los proyectos de vida de los demás. Si usted está de acuerdo con eso, entonces es liberal.
ORLANDO J. FERRERES
Si bien el progresismo no tiene una definición muy precisa, las ideas o medidas que defiende, o lo que hace en la práctica, lo van caracterizando con cierta nitidez. Las ideas que acepta, propugna o defiende el progresismo en la actualidad en la Argentina son, entre otras, las consignadas a continuación:
1) Promover los subsidios a diferentes sectores vulnerables de la sociedad y favorecer el consumo sin poner demasiado el acento en la inversión. 2) Preferir una economía de corte estatista o intervencionista basada en resultados de corto plazo, con control de precios, de costos y de cambios, incluyendo impuestos a la exportación de hasta el 35%, con freno a las importaciones. 3) Defender los derechos humanos aunque con énfasis en las personas de una determinada ideología. 4) Estar de acuerdo con que no debe penalizarse el consumo individual de drogas. 5) Sostener un garantismo muy fuerte en defensa de los derechos de los delincuentes y proponer limites muy firmes al accionar de la policía, sin decir mucho del sufrimiento de las víctimas. 6) Favorecer una postura poco clara sobre el aborto. 7) Apoyar la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. 8) Asociarse internacionalmente con Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros países, conformado un bloque para actuar en determinados foros internacionales, generalmente proponiendo medidas de corte socialista o estatista. 9) Llevar adelante consignas, proclamas y discursos contra Estados Unidos, pero también pedirle que los ayude. 10) Estar en contra del FMI y pagarle por adelantado todas las deudas, aun las no vencidas, "para no depender de ese organismo".
El progresismo anteriormente tenía una connotación que se asociaba a la idea de favorecer el "progreso". Actualmente, "progresismo" tiene un significado diferente a progreso. Ser "progresista" es algo más bien político, con connotaciones de izquierda, especialmente desde el punto de vista cultural o intelectual.
Desde el punto de vista productivo, la principal preocupación del progresismo no es la unidad productiva del mundo del siglo XXI, la empresa ni, mucho menos, la empresa grande que por sus dimensiones y economías de escala es muy eficiente y que es la que puede ocupar a más trabajadores formalmente y con una gran constelación de pymes trabajando a su alrededor.
George Chaya
Es notorio que EEUU y la mayoría de los gobiernos europeos han cometido errores en sus programas políticos como en su diplomacia en Oriente Medio. No hubo avances en articular políticas que seduzcan a la calle árabe y cautiven el corazón y las ideas de los musulmanes para alcanzar una victoria definitiva en la guerra contra el terrorismo yihadista. Los resultados están a la vista. El ejército del califato islámico (ISIS) es el emergente de los dislates de la administración Obama como de sus colegas Hollande y Cameron. Ellos lo crearon junto a Qatar y, posiblemente, nos lleven ahora a una nueva guerra cuyo resultado incierto puede abrir puertas a la profundización de la brecha entre Oriente y Occidente al intentar neutralizarlo.
GABRIEL BORAGINA
Aunque parezca mentira la ignorancia que existe sobre el capitalismo sigue siendo tan grande que no deja de sorprendernos la cantidad de juicios disparatados que se emiten de continuo sobre el mismo. A pesar de habernos ocupado bastante de este tema, volveremos a analizar algunos de los dislates más comunes que aun hoy en día todavía se siguen profiriendo sobre esta cuestión.
Por ejemplo, se dice que el capitalismo es el resultado de “las manipulaciones del poder”. Pero ya hemos explicado que el capitalismo no tiene nada que ver con los “manipuladores del poder”. Capitalismo y manipuladores del poder son términos antitéticos. El capitalismo es anti-poder, si por la palabra “poder” entendemos el poder político, ya que este último siempre ha sido el gran enemigo del capitalismo.
Por el contrario, el poder político siempre ha querido absorber el poder económico que el capitalismo genera. Y como ya hemos expuesto, el poder político se nutre del poder económico del capitalismo y termina sofocándolo, hasta el punto en que los políticos se dan cuenta que si extinguen al capitalismo ellos mismos se quedarán sin el cuerpo económico del cual parasitan y lucran.
Luego se indica que el capitalismo “se beneficia” de las leyes políticas. Pero, al contrario, las leyes políticas siempre han perjudicado al capital, y por ende, al capitalismo desde luego. El capitalismo no tiene nada que ver con las leyes políticas, porque normalmente las leyes dictadas por los gobiernos a lo que apuntan es a expropiar el capital privado de mil maneras posibles: impuestos, tasas, controles de precios, aranceles, cuotas, inflación, racionamientos, y un sin fin de medidas que tratan por todos los medios de estrangular al capital, con el fin último siempre de que el capital privado pase a manos de los gobiernos y sus burócratas, que son los que lucran a costa del capital particular.
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