EDUARDO BOWLES
En Bolivia vivimos un endiosamiento exagerado del Estado, como si no fueran suficientes todos los ejemplos de la historia que muestran cómo el estatismo es sinónimo de fracaso, violencia, despilfarro, elefantes blancos, supernumerarios y muchos otros excesos que generan pobreza.
El estatismo se opone al individualismo al que los socialistas ven como sinónimo de egoísmo, usura, acaparamiento, mezquindad, materialismo, acumulación, vanidad, etc, mientras que el Estado es asociado al bien común, a la solidaridad y otros valores que lo hacen ver como la respuesta ideal para resolver los problemas de la humanidad.
Uziel Gómez
– ¿Por qué razones intelectuales y personales da la batalla de defender las ideas liberales?
– La razón intelectual por la que doy esta batalla es porque soy un convencido que si uno no cambia el clima de opinión de un país la hegemonía cultural hacia las ideas de la libertad el país no tiene ningún destino. Me parece que es la obligación, como ciudadano responsable que pretendo ser y por tenerle mucho cariño a Chile y su gente, asumir un rol aplicando los talentos que tengo. Esa es la razón intelectual más de fondo. Por otro lado, no puedo explicar por qué siento esta pasión por la libertad, no lo sé. Es algo que surge del espíritu. Está ahí no sé de dónde viene. Uno podría explicarlo porque en mi familia siempre hubo preocupación por los temas públicos, pero tengo hermanos que no están en la misma. Es algo que es un misterio.
ALBERTO MANSUETI
Los socialistas hacen creer a la gente que “el Estado es para redistribuir la riqueza”, brindando educación gratis, salud y jubilaciones gratis, regalos y subsidios “¡para el pueblo!” Gran mentira: nada hay “gratis” en la vida. A los gastos del Estado los pagamos con impuestos. Y entre las contribuciones (y multas) “impuestas” se cuenta la deuda del Estado, un impuesto diferido; la inflación, un impuesto disfrazado; y las confiscaciones de empresas y activos económicos a título de “expropiaciones”.
Pero la educación, la atención médica, las jubilaciones y en general los servicios que presta el Estado son magros y de mala calidad. Las empresas del Estado suelen dar pérdidas. Y a la economía privada, el Estado también le decreta las cargas reglamentarias, llamadas “regulatorias”. Así no resulta muy productiva. La fiscalidad es salvaje, por ej. en Argentina, los impuestos se llevan un 50 % de la economía formal, o sea “en blanco”. En otros países la tributación se acerca peligrosamente a ese número. Así la pobreza se resiste a desaparecer, porque la “recuperación” de la economía no llega nunca.
El sistema no funciona. Y para no culpar al socialismo como tal, sus defensores buscan un pretexto: nos hacen creer que es culpa de “la corrupción”. La histeria “anticorrupción” puso a la clase media furiosa e “indignada”, y su rabia impulsó a la cumbre del poder a los capos del socialismo más duro, los del Foro de Sao Paulo. ¿Y la corrupción? Sigue allí. Ahora se quiere quitar a los presidentes de la noche a la mañana, exigiendo “meterlos en la cárcel”, demanda irrealista que causa mucha turbulencia.
JAVIER PAZ
En 1869 John Stuart Mill publicó The Subjection of Women, donde argumentada a favor de la total igualdad entre los sexos. En esos tiempos, tal propuesta era revolucionaria y muy contraria a las normas y costumbres en todo el mundo. Hoy la cultura occidental reconoce, aunque sea en teoría, que las mujeres tienen los mismos derechos que el hombre.
Page 24 of 80